Molino papelero de Azpikoetxea

Una pieza industrial singular

El molino Azpikoetxea es uno de los primeros ejemplos del sector papelero en Gipuzkoa, ya que fue fundado en 1805. Lo temprano de esta fecha le confiere una enorme significación histórica y lo convierte en todo un emblema de la industrialización vasca.

Su maquinaria se movía con fuerza hidráulica, aprovechando un salto en el cauce del río Urola. En torno a aquel primer molino papelero, que en 1899 se convirtió en fábrica de cartón, fueron construyéndose distintos edificios. Entre ellos destacan los que proyectara el arquitecto Luis Astiazaran a finales de la década de 1920 y principios de la de 1930.

Es el único molino papelero existente en la Comunidad Autónoma Vasca que todavía conserva su maquinaria.
Este hecho supuso que, en 2009, fuera declarado Monumento.