Un coloso en la ría

Este horno de cuba de tipo americano con armazón de chapa soldada fue construido en 1959 y estuvo activo hasta el año 1995.
En él se transformaba el mineral de hierro en arrabio, hierro fundido con el que se abastecían los convertidores LD de la acería y la coladora que se empleaba para la fabricación de lingotillo.

Con el cierre de las instalaciones de Altos Hornos de Vizcaya parecía condenado a desaparecer, pero finalmente el Horno Alto nº1 se salvó de la demolición, corriendo mejor suerte que sus compañeros.

A partir de ese momento comienza otra fase de su historia, esta vez como parte del patrimonio cultural vasco: fue declarado monumento en 2005 y, tras ser parcialmente rehabilitado, permanece a la espera de proyectos para su puesta en valor.