Una joya industrial

Ejemplifica el mejor y único caso de casa-taller de Eibar.

Además, cuenta en su interior con toda la maquinaria de principios de siglo XX que es movida por un sistema de poleas y embarrados que se accionaban gracias a la energía hidráulica. Dos líneas paralelas de maquinas en las que encontramos barrenadoras de cañones, envaradoras, enderezadoras, pulidoras… todo ello dentro de un modesto edificio industrial de grandes ventanales y junto al rio Ego.

Precisamente por mantener la integridad de este conjunto de máquinas, fue declarada monumento en 2015.